Potaje de garbanzos

Buenas recetas de potaje de garbanzos

Potaje de garbanzos con pollo

Potaje de garbanzos con pollo

Sí, un potaje con pollo. Parece que a los potajes sólo se les pueda añadir carne de cerdo, ya sea chorizo, costilla, panceta..., pero lo cierto es que el pollo también queda muy bien.

Un par de muslos de pollo le aportan un montón de sabor a los garbanzos, quizás no es tan notable como el sabor del cerdo, pero por lo menos no tiene tanta grasa.

La pasta de tomate quizás es algo difícil de encontrar, por lo que podemos sustituirla por salsa de tomate casera o incluso tomate triturado.

Lo que necesitamos para hacer la receta:

  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen
  • 2 muslos de pollo sin huesos y sin piel
  • 3 dientes de ajo, picados
  • 2 cucharadas de comino molido
  • 2 cucharadas de pasta de tomate
  • 2 hojas de laurel
  • 4-5 pimientos rojos asados
  • 4 tazas de agua caliente
  • 800 gramos de garbanzos cocidos, enjuagados y escurridos
  • 2 cucharadas (o más) de jugo de limón recién exprimido
  • Unas cuantas rebanadas de pan de estilo rústico
  • 3 cucharadas de perejil picado para adornar
  • Sal kosher
  • Pimienta negra

Preparación del potaje de garbanzos con pollo:

Calentamos 2 cucharadas de aceite de oliva en una cazuela de tamaño mediano a fuego medio-alto. Salpimentamos los muslos de pollo con sal y pimienta, y lo añadimos a la cazuela para que se cocine.

Vamos dándole vueltas para que se dore por todos los lados, durante unos 10 minutos. Reservamos en un plato aparte. Bajamos el fuego de la cazuela y esperamos unos minutos a que se enfríe el aceite antes de añadir los ajos.

Dejamos que se doren los ajos, hasta que empiecen a oler bien, y en ese momento, añadimos la pasta de tomate, el comino molido y los pimientos rojos asados.

Vamos removiéndolo y después de unos minutos, añadimos el pollo reservado, con todos sus jugos, además de las 2 hojas de laurel y las 4 tazas de agua caliente.

Llevamos todo a ebullición y después bajamos el fuego y dejamos que se cocinen todos los ingredientes a fuego lento, sin tapar, aproximadamente media hora, removiéndolo de vez en cuando para que se haga por todas las partes.

Una vez cocinado, sacamos el pollo a un plato aparte y agregamos los garbanzos cocidos, enjuagados y escurridos. Seguimos cocinando a fuego lento unos 5 minutos más.

Al final, volvemos a introducir el pollo al potaje con las 2 cucharadas restantes de aceite de oliva y el jugo del limón, dejando que se cocine a fuego lento otro minuto más.

Sazonamos con sal y más jugo de limón, si vemos que es necesario. Dividimos el potaje en cuencos, servido con perejil por encima para adornar y unas rebanadas de pan para acompañar y rebañar el plato.